«Es urgente poner nuevas viviendas en el mercado. Y, sobre todo, que una significativa parte de ellas sean protegidas». Es la conclusión de Fernando Cos-Gayón, arquitecto técnico director de la Cátedra Observatorio de la Vivienda, tras los datos del último informe, correspondiente al segundo trimestre de 2023. València necesita vivienda nueva.
Y es que la oferta de vivienda de nueva planta en València disminuye a grandes pasos. Se está vendiendo a mayor velocidad de la que se repone oferta, lo que conlleva un progresivo aumento de los precios que el Observatorio cifra en un 12% tan solo en año, comparando los precios del segundo trimestre de 2023 con los del mismo periodo en 2022 en la ciudad de València. Estas cifras se acentúan si consideramos el valor de los últimos tres años: un incremento del precio del 55%.
Escasez de suelo edificable
COAT Valencia es patrono fundador de la Cátedra y participa activamente en la elaboración de los informes del Observatorio de la Vivienda. Representado a un colectivo que conoce profundamente la edificación y su mercado, Vicente Terol, presidente de COAT Valencia considera que «la escasez de suelo edificable en la ciudad es el más potente freno al desarrollo de la obra nueva; y el incremento de los costes aboca a una situación inflacionista que se agrava incluso más con el aumento de los tipos de interés para financiar las nuevas promociones».
ES URGENTE PONER NUEVAS VIVIENDAS EN EL MERCADO. Y, SOBRE TODO, QUE UNA SIGNIFICATIVA PARTE DE ELLAS SEAN PROTEGIDAS Fernando Cos-Gayón
Los datos son claros: la oferta inmobiliaria de obra nueva ha caído un 40% en los últimos tres años. Y, como indica el Observatorio, mientras la oferta baja, los precios suben. En València y su área metropolitana, como media, el alquiler se ha incrementado en un 4% y la venta en un 6%. Todo ello tan solo en un trimestre. En las cifras interanuales, el alquiler se ha incrementado en un 28%.
Edificación en València
No obstante, atendiendo a nuestros datos de visados de inicio de obra, la actividad edificatoria en la ciudad de València se mantiene en nueva planta e incluso ha experimentado un pequeño incremento durante 2023. Sin embargo, no parece ser suficiente para la demanda actual, que requiere una oferta mayor. Se han iniciado, durante este primer semestre de 2023, 36 promociones. Supondrá la próxima la puesta en el mercado de 969 viviendas, 116 de ellas protegidas. En el mismo periodo de 2022 se iniciaron 29 promociones, con 868 viviendas, 384 de ellas protegidas.
Arquitectos técnicos
Todo ello con las dificultades que está experimentando el sector: desde las estrictas condiciones de financiación al incremento de los precios de los productos de construcción. Son problemas conocidos por todo nuestro colectivo, pues, como indica Vicente Terol, «tanto en la construcción como en la rehabilitación, los arquitectos técnicos nos encontramos ante problemas comunes. Somos «solucionadores». Y esa faceta supone un valor añadido clave en esta agitada coyuntura actual. Luchamos contra el tiempo cuando los materiales se enfrentan a problemas de stock, buscando en plazo récord el sustituto adecuado para que la obra no sufra retrasos. Dirigimos a una mano de obra en ocasiones poco cualificada, se necesitaría poner en valor el sector de forma que resulte atractivo para el futuro profesional de las jóvenes generaciones. Equilibramos el incremento de costes que afecta a los presupuestos para lograr que, pese a la escalada, el promotor no vea afectado su precio inicial. Nos movemos en una obra que es un elemento vivo y cambiante manteniendo las condiciones que calidad, seguridad, técnica y economía que necesita el promotor. Luchamos contra el escollo de las licencias que supone un estrecho embudo que queremos contribuir a desatascar desde nuestro colegio profesional».
València sigue creciendo. Su área metropolitana también. Y cada vez son más los usuarios que requieren de una vivienda a un precio accesible. La vivienda nueva y sus nuevas áreas de desarrollo pueden desahogar la alta demanda que colma el casco urbano de la ciudad. Y la vivienda protegida debe resolver las necesidades de unos usuarios que no alcanzan a financiar lo que es un derecho básico.